En el informe que publicamos sobre gestión y competitividad en el sector industrial detallamos la estrecha relación existente entre la innovación y la gestión avanzada. Sin embargo, con cierta frecuencia seguimos encontrando testimonios o contenidos que contraponen ambos conceptos, normalmente argumentados de la siguiente forma: Una mayor gestión suele exigir más estandarización de actividades y mayor control, lo cual puede generar situaciones que matan la libertad y la creatividad. Y, en consecuencia, que pueden reducir la innovación. Estos enfoques fueron planteados hace unas décadas y, dado que su lógica parece razonable, consiguieron bastante aceptación. Pero ¿han sido confirmados por estudios con datos concretos y reales?

Lo cierto es que desde hace tiempo los resultados de las revisiones y estudios científicos despiertan serias dudas respecto a estos planteamientos. Por ejemplo, el metanálisis Organizational Innovation: A Meta-Analysis of Effects of Determinants and Moderators (1991), tras revisar todos los estudios realizados hasta entonces, no encontró una relación negativa significativa entre la procedimentación de actividades y la innovación. De hecho, la relación resultó ser incluso positiva para el caso de organizaciones fabriles. Otro estudio sobre ese tipo de empresas publicado posteriormente y centrado en el sector farmacéutico, Technological Innovation in the Pharmaceutical Industry: The Use of Organizational Control in Managing Research and Development (2001), encontró que más control organizativo se asoció a más desarrollo de nuevos productos.

Investigaciones posteriores llegaron a resultados similares, incluso al analizar la parte más «árida» (y normalmente menos atractiva) de la gestión, la procedimentación y formalización de las actividades. En el estudio Exploratory Innovation, Exploitative Innovation, and Performance: Effects of Organizational Antecedents and Environmental Moderators (2006) no se encontró relación entre la formalización de actividades y la innovación exploratoria (radical). Pero sí con la innovación explotativa (incremental), que fue además positiva. En otra investigación, The Effects of Absorptive Capacity and Decision Speed on Organizational Innovation: A Study of Organizational Structure as an Antecedent Variable (2012), los resultados fueron incluso más favorables, ya que más estructuración y procedimentación se asoció a más innovación.

Algunos estudios han investigado la relación entre la innovación y la procedimentación de actividades concretas. Por ejemplo, en Organizational Attributes, Market Growth, and Product Innovation (2014) y en Does strategy formalization foster innovation? Evidence from a French sample of small to medium-sized enterprises (2017) se analizó el posible efecto de la formalización de la estrategia (planificación estratégica). En ambos casos se concluyó que se asociaba a más innovación. Y en el estudio Organisation of R&D departments as determinant of innovation: testing alternative explanations (2011) se encontró que aquellas organizaciones que formalizaron las propias actividades de I+D realizaron más innovaciones radicales.

Los estudios más recientes también se inclinan por considerar la gestión y la innovación factores que suman, más que factores enfrentados. Por ejemplo, en este post anterior comentamos la mayor investigación realizada sobre la relación entre el nivel de gestión y diversos resultados de competitividad. Dos de estos resultados eran específicos de innovación (gasto en I+D y número de patentes) y su relación era claramente positiva: a más nivel de gestión, mejores resultados, como se apreciaba en los gráficos incluidos.

Por otro lado, el año pasado la Oficina Nacional de Estadística del Reino Unido publicó el trabajo Management practices and innovation, Great Britain (2021). Concluyó que las empresas mejor gestionadas tienen más probabilidades de realizar actividades de I+D y de innovar en producto y proceso. Y dedican más recursos a todo ello, consiguiendo además mayores rendimientos en este tipo de actividades.

En definitiva, por el momento los estudios no confirman que la gestión limite la innovación, ni mucho menos. De hecho, parece que incluso podría deducirse que la gestión avanzada la favorece. De cualquier forma futuras investigaciones seguirán analizando la relación causa-efecto entre ambos factores y nos ayudarán a conocerla mejor.