Los periodos de crisis pueden influir de forma muy relevante – normalmente negativa – en las organizaciones. Y dado que parece que cada vez son más frecuentes, sería importante conocer y desplegar enfoques que puedan ser útiles para superarlos.

¿Es la gestión avanzada uno de esos enfoques?

Existen diversos estudios que han analizado la relación de la innovación (en general) con los resultados de las empresas en épocas de crisis globales. Por ejemplo, en el informe de Mckinsey «Innovation in a crisis: Why it is more critical than ever«, se concluye que «…las organizaciones que mantuvieron sus enfoques de innovación durante la crisis financiera de 2009, emergieron más fuertes, superando el promedio del mercado en más del 30 por ciento y tuvieron un mayor crecimiento durante los siguientes tres a cinco años…«

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Otro ejemplo más reciente que incluye el periodo de crisis por la pandemia de Covid19 sería el informe publicado por la Comisión Europea, «The impact of Covid-19 and of the earlier crisis on firms’ innovation and growth: a comparative analysis» (2021), analizando también la relación entre «empresas innovadoras» y el impacto de las últimas crisis en sus resultados. Concluía que «…el desempeño económico de las empresas innovadoras en 2020 se vio menos afectado por la pandemia que las no innovadoras», como se podía visualizar en el gráfico siguiente:

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Estas conclusiones coinciden con las obtenidas por otros análisis similares realizados durante la pandemia, como el realizado por TNMT comparando los resultados de las empresas más innovadoras respecto a la media, claramente favorables para las primeras:

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Pero este tipo de trabajos se refieren a la innovación en general y en el Observatorio de Gestión nos interesa centrarnos en enfoques relacionados con la gestión: Mejora e innovación en gestión, prácticas de gestión, innovación en procesos, etc. Y si se refieren a periodos de crisis recientes, como por ejemplo durante la pandemia, aún mejor.

Por razones obvias la investigación en este ámbito todavía es escasa, pero hemos podido identificar algún estudio con resultados interesantes. Por ejemplo, en el informe «The impact of covid-19 on US firms» (2021) se detecta un menor impacto negativo de la pandemia en las empresas de mayor tamaño, lo cual los autores achacan a que disponen de «más y mejores prácticas de gestión«. Por otro lado, en el estudio sobre pymes y su supervivencia tras la pandemia «Innovation practices for survival of small and medium enterprises (SMEs) in the COVID-19 times: the role of external support» (2021) se menciona que «las nuevas prácticas de gestión (en el campo del conocimiento externo, las estructuras y el liderazgo, la regeneración o las actividades de los empleados) (…) pueden dar como resultado un mejor desempeño y mayores posibilidades de supervivencia«.

Pero posiblemente el estudio más completo y relevante realizado hasta la fecha sea el publicado por el Banco Mundial, «Coping with COVID-19: Does Management Make Firms More Resilient?» (2021). En este caso los investigadores utilizaron los datos de 3000 empresas de 16 países para conocer la relación entre sus prácticas de gestión estructuradas y los resultados empresariales antes y después de la pandemia. Y su conclusión fue la siguiente:

«… las empresas mejor gestionadas son más resistentes a la disrupción causada por la pandemia de COVID-19, especialmente en el caso de empresas manufactureras.

Las prácticas de gestión en el sector manufacturero ayudan a mitigar el efecto negativo de la pandemia en sus ventas y a reducir la probabilidad de cierres temporales y permanentes, aunque no a ajustes en el empleo. Las prácticas de gestión se correlacionan fuertemente con la capacidad de las empresas para modificar la gama de productos mediante el ajuste de las operaciones, lo que puede traducirse en mejores resultados en las ventas y menor cierre de empresas.

Los patrones en el sector servicios son diferentes de los del sector manufacturero con respecto a los resultados en ventas y supervivencia, donde no se ha hallado correlación. (…) Sin embargo, en lo que se refiere a la relación entre las prácticas de gestión y los ajustes de empleo y la gama de productos, las empresas de servicios son similares a las del sector manufacturero…»

En definitiva, aunque conviene esperar a futuras investigaciones, de momento la evidencia confirma que el despliegue de una gestión avanzada puede aumentar la resiliencia de nuestras organizaciones en periodos de crisis.