En esta frase atribuida a Leonardo da Vinci se nos revela todo un mundo, con más interpretaciones que las que ha recibido la mismísima Gioconda.
Simplicidad en la formulación de nuestra estrategia.- Las ideas clave deben ser limpias como una mañana de primavera si queremos divulgarlas y que sean comprendidas y puestas en práctica por las personas de nuestra organización.
Simplicidad en la estructura interna.- Tener áreas y departamentos, gestión por procesos, Sistemas (de calidad, de prevención, de medio ambiente,…), equipos (auto-organizados, de proyectos, de alto rendimiento,…), mini-compañías, estructura matricial,……. todos estos planteamientos son útiles, pero si los queremos tener todos al mismo tiempo, seguramente nos perderemos en el bosque.
Simplicidad en nuestra estructura de documentación interna.
Simplicidad en los indicadores.
Simplicidad, como no, en la propia vida. Os dejo que tengo que hacer las reservas de avión y hotel, pedir el visado, preparar el equipo de alta montaña, vacunarme, trazar la ruta, hacer las maletas y aprender algo de nepalí, pues voy a aprovechar el puente del 1 de mayo para hacer trekking en el Himalaya.


Estoy totalmente de acuerdo con lo expuesto, lo cual no quiere decir que sea una cosa sencilla de llevar a cabo. Me ha hecho sonreir, que no es poco, el último comentario acerca de como implantarlo en nuestra vida real…creo que , sin embargo, si podemos tender hacia una simplicidad que es tremendamente eficaz y satisfactoria ¿pásatelo bien por el Himalaya, será impresionante¡
Hola Mikel:
No sé si la simplicidad es lo más sofisticado, pero sí algo que requiere mucho esfuerzo y reflexión. Eso sí, el resultado siempre vale la pena. Que se lo digan a Google y Apple.
Así es, todas las empresas deberían nombrar a su directivo más capaz como el “Director/a de Simplificación y Sencillecización”, ¿no creéis Felipe y Josemi?